La respuesta a nuestras trabas está en nuestra historia ancestral: solo hace falta saber dónde buscar

Gisela Batista es cuarta generación de videntes, médiums de luz y psíquicos en su familia.

Gisela, ¿cómo fueron tus inicios?

A mis 16 años comencé a ver gente que no está en este plano, que necesita traer un mensaje, ser escuchada. Al principio no sabía bien de qué se trataba, y luego comenzaron los sueños premonitorios. Eso me llevó, a mis 18 años, a estudiar las energías y la espiritualidad, y a los 20 años comencé a atender.

Con los años, y desarrollando mis conocimientos junto a varios maestros, fui perfeccionando mi habilidad.

Pero un día me tocó a mí sanar. Mi cuerpo estaba atravesando una endometriosis severa que me llevó a tres intervenciones, y las probabilidades de ser madre estaban fuera de mi alcance. Debido a mi edad, 36 años, y mi condición, no tenía reserva ovárica.

Es ahí cuando comencé a transitar un camino muy espiritual y, en el camino, conocí a mi esposo. Juntos creamos una técnica con la cual no solo sané: al poco tiempo vino nuestro hermoso bebé.

¿Qué ofrecés en el camino espiritual?

En Trascender Consciente vamos al origen, ya que al ser médium puedo dar con ese familiar que tiene la clave de lo que hoy te está trabando.

Te doy algunos tips. Si ves que la misma historia se repite generación tras generación; si tenés tristeza y no sabés a qué se debe, pero no te deja disfrutar de tus logros; si tenés problemas de peso, de pareja o no llegás a la economía que deseás (entre otras problemáticas), el origen está en un ancestro que te eligió a vos para que continúes repitiendo su historia. Tu misión es sanar y liberarte.

Por ello te voy a acompañar junto con mi esposo Ale, quien es coach y biodecodificador.

Nadie más que vos tiene la magia para ser libre y sanar.